Pasar al contenido principal
Peleadores Latinos

Dominick Cruz: Marcando Tendencia Desde Su Llegada

UFC 132 Fue Un Evento Histórico Para Los Hispanos

UFC 132 fue una verdadera fiesta Hispana con la llegada de Dominick Cruz y el peso gallo al UFC.

>> CONOCE LOS PRODUCTOS DEL MES DE LA HERENCIA HISPANA DEL UFC <<

El 16 de diciembre de 2010 será siempre una fecha histórica para el MMA y para Dominick Rojelio Cruz. Tras 53 eventos la World Extreme Cagefighting llegaba a su fin, siendo absorbida por el UFC.

Con esto el peso gallo y el peso pluma llegaban al UFC, pero en WEC 53, Dominick Cruz tenía una misión y tres objetivos: Defender por última vez el cinturón gallo de la organización, vencer a Scott Jorgensen y convertirse automáticamente en el campeón inaugural del peso gallo en UFC y como cierre, buscar que su debut como monarca en el octágono fuera para vengar su única derrota hasta el momento con su acérrimo rival, Urijah Faber.

Dominando a Jorgensen esa noche, todo estaba listo para hacer historia.

Faber había hecho lo suyo llegando al UFC. Tras perder una nueva oportunidad al cinturón pluma de la WEC, división en la cual había vencido a Cruz, había bajado a las 135 libras y había librado sus primeras dos pruebas en gallo ante Takeya Mizugaki y Eddie Wineland, esta última ya en UFC.

Eso despejaba el camino para enfrentar a Cruz en UFC 132 el 2 de julio de 2011 en Las Vegas, Nevada. Este fin de semana siempre ha sido uno de los más importantes del UFC, teniendo en casa la función del fin de semana festivo por el día de la independencia de los Estados Unidos, fiesta que eventualmente se convertiría en International Fight Week.

La noche era histórica en varios aspectos. Por primera vez se exponía el cinturón de las 135 libras, por primera vez en la historia del UFC una división menor al peso ligero encabezaba una cartelera ‘numerada’ y Dominick Cruz se unía a un grupo élite y corto de peleadores de sangre mexicana que encabezaban una cartelera del UFC, la primera de tres carteleras que ha estelarizado en el octágono, y en un peso donde históricamente los hispanos han destacado.

Tras mucho trash talk y con la oportunidad de venganza, Cruz mostraba en el mayor escenario del MMA su estilo, fresco, rápido, heterodoxo y sobre todo revolucionario. Brilló la noche de UFC 132 vengando la derrota ante Faber y empatando la serie entre ellos, en la cual se terminaría llevando la ventaja casi cinco años después al volverlo a vencer en UFC 199.

Ese día de julio Dominick Rojelio Cruz presentó en el escenario principal una nueva división, demostró que los pesos pequeños no solo podían ser emocionantes, también habían llegado para revolucionar el deporte con un innovador estilo y con el duro trabajo, esfuerzo y mentalidad que todos los hispanos muestran cada día.